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Agregado por el 22 22-03:00 abril 22-03:00 2019 en Destacados, Informes de Coyuntura, Publicaciones | 0 comments

Distribución del ingreso en Santa Fe y Argentina: evolución 2016-2018

Distribución del ingreso en Santa Fe y Argentina: evolución 2016-2018

Por Luciano Jara Musuruana 
@LucianoJara88

 

¿Qué tan igualitaria es la distribución del ingreso en nuestro país? ¿se encuentra el ingreso más concentrado en nuestra provincia? ¿De dónde proviene la desigualdad en la distribución del ingreso? ¿Qué políticas se deben llevar a cabo para reducir la desigualdad? En este artículo nos ocuparemos de responder estas preguntas, y algunas más. Y para hacerlo, hablaremos de la distribución del ingreso en Rosario y Santa Fe.

 

 

Nos focalizaremos en calcular y analizar el Coeficiente de Gini, una de las formas más aceptadas de medir la distribución del ingreso. Este coeficiente está inspirado en el gráfico más popular para estudiar la desigualdad, la Curva de Lorenz. ¿Cómo funciona? La proporción que obtiene con el coeficiente es el grado de concentración del ingreso, que queda determinado en un rango de valores de 0 a 1. El valor extremo igual a 1, significa concentración extrema del ingreso del ingreso. Por el contrario, el valor extremo igual a 0 significa distribución totalmente igualitaria del mismo.

En el informe que acompaña a esta nota, utilizaremos el ingreso per cápita familiar para calcular el coeficiente de Gini, basándonos en la idea de que el nivel de vida de una persona está más relacionado con el presupuesto familiar, que con su propio ingreso. Luego, lo que haremos será descomponer dicho coeficiente en las distintas fuentes de ingresos que perciben las familias, para entender mejor la naturaleza de la desigualdad y poder responder alguna de las preguntas enunciadas al principio de la nota. La descomposición se realizará tanto a nivel provincial como a nivel nacional, para tener un parámetro de comparación lógico entre los distintos niveles.

Por tanto, se sumaron todos los ingresos que tiene una familia, para luego clasificarlos en base a distintas fuentes de ingresos:

  • Ocupación principal: compuesto por el ingreso de los trabajadores asalariados y cuentapropistas
  • Ocupación secundaria: constituido por el ingreso de una ocupación secundaria, previa a la semana de referencia, deudas/retroactivos por ocupaciones anteriores al mes de referencia, etc.
  • Jubilaciones y pensiones: siendo el monto percibido por jubilaciones y pensiones
  • Transferencias: es la suma del monto percibido por seguro de desempleo y por subsidios o ayuda social, en dinero del gobierno, de iglesias u otros.
  • Capital: compuesto por el ingreso de alquiler (vivienda, oficina, terreno, etc) de su propiedad, el ingreso por ganancias de algún negocio en el que no trabajo, y el ingreso por intereses o rentas por plazos fijos/inversiones

Una vez obtenido el Gini de cada fuente, se puede calcular las correspondientes elasticidades-Gini. ¿Por qué nos interesaría realizar esto? Porque el cálculo de elasticidades permite responder a preguntas sumamente importantes para la incidencia de políticas públicas. Por ejemplo, si el ingreso de una de las fuentes aumenta en 1%, ¿cómo incide en la distribución y en la desigualdad?

Para la realización del estudio que acompaña esta nota, se utilizaron datos del tercer trimestre de los últimos tres años (2016-2017-2018) ofrecido por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) publicada por el INDEC. Asimismo, los valores de cada fuente de ingresos se encuentran expresados a precios del 2018, en base al Indicie de Precios al Consumidor (IPC) con la finalidad de que sean comparables.

En líneas generales, el ingreso en la provincia de Santa Fe se encuentra en niveles similares con respecto al promedio nacional. Sin embargo, se registra heterogeneidad entre las fuentes. El ingreso laboral, las jubilaciones y pensiones, y las trasferencias muestras valores promedios superiores que a nivel nacional. En tanto que la ocupación secundaria y en los ingresos por capital, la tendencia se revierte siendo superiores los valores nacionales.

Por otra parte, si se tiene en cuenta el ingreso per cápita, se observa que durante todo el periodo el registrado a nivel provincial resulta inferior que el nivel nacional. Al mismo tiempo se destaca que el ciclo económico de la provincia esta sincronizado con nacional, mostrando un comportamiento procíclico, similar al hallado en diferentes estudios sobre el producto. En otras palabras, el nivel de desigualdad obtenido a nivel provincial es similar al nacional, aunque en un nivel inferior y con diferencias con respecto al nivel nacional en lo que refiere a la composición del ingreso de las familias.

 

 

Los ingresos promedios de cada fuente en el periodo se muestran en la tabla siguiente. En esta, se muestra el porcentaje de personas que perciben directamente esos ingresos, junto a las personas que son beneficiadas por esos mismos ingresos, es decir que comparten el mismo grupo familiar. Finalmente, en la tercera columna se muestra la relación entre beneficiarios y perceptores, que refleja el tamaño promedio de las familias que reciben ingresos por cada fuente.

 

 

De los resultados hallados, se tiene que 63% de la desigualdad en la distribución del ingreso es explicada por los ingresos de la ocupación principal, mientras que 23% se explica por las jubilaciones y pensiones. Estos valores hallados para la provincia son similares, aunque levemente superiores a los registrados a nivel nacional.

En cuanto al cálculo de elasticidades, se encontró que las fuentes que explican en mayor medida la distribución del ingreso, tienen un coeficiente de elasticidad próximo a la unidad. Esto implica que un aumento de estos ingresos no genera variaciones significativas en la desigualdad. La única fuente que genera una reducción en la distribución del ingreso son las transferencias, y es más redistributivo en la provincia que a nivel nacional.

Por su parte, la ocupación secundaria y los ingresos por capital son fuentes concentradoras del ingreso, que generan una peor distribución. Siendo este efecto más fuerte a nivel provincial que nacional.

Se puede observar en el gráfico, que hasta el quinto decil la provincia presenta una distribución más igualitaria del ingreso, que a nivel nacional. Sin embargo, a partir del octavo decil esto se invierte, y la distribución se vuelve más igualitaria a nivel nacional que a nivel provincial. Por lo tanto, no hay dominancia estocástica de primer orden, es decir que no se puede afirmar que el ingreso es más igualitario a nivel provincial o a nivel nacional.

 

El informe que acompaña este artículo amplía en detalle lo comentado anteriormente, y su metodología. Entonces, en un año caracterizado por la puja electoral, si se quiere mejorar la distribución del ingreso, ¿cuál es el mejor camino? ¿Es necesario mejorar la distribución del ingreso o es necesario aumentar el nivel de ingresos?

 

 

Foto de portada, gentileza de Ricardo Gomez Angel